Sudán del Sur
Las tribus del Nilo Blanco

Las tribus más desconocidas de África

Sudán del Sur
Las tribus del Nilo Blanco

Sudán del Sur 14 días - 13 noches Tipo de viaje: Tribales Grupos (Min 4 - Max 8 )
Convive con las tribus ancestrales del país más nuevo del mundo. Viaje fotográfico con guía acompañante.

En julio del 2011, el país más grande de África se partió en dos y nació Sudán del Sur, el país más joven del mundo.


Durante 14 días te adentrarás en él para conocer la vida de algunos de los más de 60 grupos étnicos y tribus que componen este país políticamente turbulento.
Una ruta etnográfica y emocionante de la mano de los mejores guías para llevarla a cabo de forma 100% responsable y segura.


Te enfrentarás a caminos polvorientos, dormirás en campamentos a orillas del río, verás todavía tanques al borde de la carretera, pero también curiosidad y calidez al adentrarte en las tierras de los pueblos Mundari y Topos.


Un mundo salvaje e indómito, con escasas infraestructuras, poco visitado, pero con una riqueza cultural incalculable para los verdaderos amantes de África


Recorrerás el territorio virgen de los pastores de ganado mundari, las personas más altas de la Tierra. Aún viven en la Edad de Piedra, a orillas del poderoso río Nilo Blanco, en total sintonía con su ganado.

Además visitarás otras cuatro tribus que viven en las colinas del estado de Ecuatoria Oriental.
También pasarás por las aldeas de los toposa y jiye, del grupo Karamong.

En la región de las colinas Boya te esperará la tribu larim, uno de los grupos más tradicionales de Sudán del Sur y que todavía practica la perforación de la nariz y los labios.
Conocerás el reino de llieu, donde habitan los lotuko, pueblo que vive del pastoreo y de la agricultura de subsistencia. Aquí te adentrarás en sus campamentos ganaderos asentados en zonas pantanosas a orillas del Nilo Blanco.

Conocerás Sudán del Sur de cabo a rabo, vivirás experiencias de aprendizaje que se van a intensificar cada vez que te adentres en cada aldea, en cada tribu, en cada campamento.

Profundizarás hasta tal punto que entenderás la verdadera realidad de Sudán del Sur.

¿Estás listo para una aventura de verdad?


PUNTOS FUERTES DEL VIAJE

• Experimentar la vida local de las comunidades de Sudán del Sur.
• Conocer la población tribal, hay numerosas etnias y unos 60 idiomas.
• Las verdes laderas de las colinas de Imatong
• Establecer un campamento en las afueras de una aldea Mundari.
• Comprender la realidad de un país políticamente convulso.


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Servicios incluidos

Vuelos Ciudad de origen/Juba/Ciudad de origen con conexiones intermedias.

Vuelo Juba/ Kapoeta

Asistencia en el aeropuerto para el traslado al hotel

Traslados especificados

Transporte por tierra en land cruiser 4x4 (3 personas +chófer)

Alojamiento en hotel de categoría turista, local y tiendas de campaña para dos personas

Pensión completa

Visitas y actividades especificadas en el itinerario

Entradas a los lugares a visitar y pagos a las tribus

Material de uso colectivo

Guía acompañante de nuestra organización

Guía local, cocinero y conductores locales de habla inglesa

Seguro de asistencia en viaje

Servicios no incluidos

Visitas y actividades opcionales y las no especificadas en el itinerario

Extras personales, como bebidas, lavandería, teléfono…etc.

Propinas

Visado (100 Usd aprox.)

Tasas aéreas

Tasas de salida (50 dólares)

Cualquier concepto no mencionado como incluido


Comentarios sobre el viaje

Dificultad de la ruta

Vaya por delante que cualquier viaje a Sudán del Sur es una aventura real y no está indicado como un primer viaje a África. El viajero debe estar preparado para afrontar imprevistos, etapas largas, incomodidades y cambios inesperados de itinerario.

Esta ruta transcurre en su mayor parte por terreno difíciles y en condiciones muy básicas. El asfalto es casi inexistente en gran parte del recorrido y la velocidad media de los desplazamientos es muy baja.

Para el buen funcionamiento de la ruta y aprovechar al máximo las horas del día, es importante la participación de los viajeros en las tareas de montaje y desmontaje del campamento así como en la carga y descarga de los vehículos.

La mayoría de las noches se duerme en campamentos con infraestructura básica. El agua aquí es un bien escaso y la disponibilidad para el aseo personal está muy medida.

Las caminatas que se realizan en las distintas etapas para acceder a los lugares de interés pueden variar entre una hora y cuatro en el caso más extremo. No implican ninguna dificultad especial más allá de andar por terrenos irregulares.

A pesar de todo lo arriba explicado, la espectacularidad y variedad de los paisajes, la falta de turismo y la autenticidad de la gente que iremos encontrando durante el recorrido hacen que la inversión en incomodidad se vea compensada con creces por la experiencia vivida.

Argelia. El Sahara tuareg: caminar por un desierto con memoria

Argelia guarda uno de los secretos mejor conservados del Sahara. Un desierto inmenso, diverso y silencioso donde la arena se mezcla con mesetas de roca, oasis antiguos y montañas volcánicas. Viajar al sur argelino es adentrarse en un territorio que no se recorre, se vive. Un lugar donde el tiempo tiene otro ritmo y donde cada jornada parece escrita por el viento.

Rumbo al corazón del Sahara

Llegar a lugares como Djanet o Tamanrasset es sentir que se cruza una frontera invisible. Las carreteras se vuelven pistas, los mapas pierden precisión y el paisaje empieza a hablar un lenguaje propio. El Tassili n’Ajjer, con sus formaciones rocosas imposibles, y el macizo del Hoggar, con sus agujas volcánicas, muestran que el Sahara no es solo un mar de dunas, sino un desierto lleno de matices.

Aquí la geología parece un museo al aire libre. Arcos naturales, cañones estrechos, pinturas rupestres milenarias y mesetas que cambian de color según la hora del día componen un escenario que invita a caminar despacio, sin prisas, dejándose guiar por la intuición y por la experiencia de los guías locales.

El mundo tuareg

En el sur de Argelia el desierto tiene rostro humano: el de los tuareg. Pueblo nómada por excelencia, guardianes de rutas ancestrales, ellos conocen cada rincón del Sahara como quien conoce su propia casa. Viajar con equipos tuareg es entender que el desierto no es un lugar hostil, sino un espacio de vida.

Compartir un té alrededor del fuego, escuchar historias de caravanas y ver cómo se monta un campamento al caer la tarde forma parte esencial del viaje. Su forma de moverse, de leer el terreno y de respetar el entorno transmite una lección constante: en el Sahara todo tiene un sentido, y nada se hace sin motivo.

Caminar entre dunas y rocas

Las jornadas en el desierto combinan tramos muy distintos. Un día se avanza por grandes cordones de arena, al siguiente por laberintos de roca erosionada, y más tarde por amplias planicies donde el horizonte parece no terminar nunca. Cada etapa es diferente, pero todas comparten la misma esencia: la sencillez del caminar.

En el Sahara no hacen falta grandes objetivos. Basta con seguir las huellas, detenerse a observar cómo cambia la luz, subir a una duna para ver el atardecer o descubrir un antiguo grabado rupestre escondido en un abrigo de piedra. El desierto invita a viajar ligero, también por dentro.

Noches bajo el cielo del Sahara

Si los días son intensos, las noches en el desierto argelino son inolvidables. Cuando el sol desaparece, el calor se suaviza y el cielo se llena de estrellas con una claridad difícil de imaginar desde cualquier ciudad. El campamento se convierte entonces en un pequeño refugio de calma.

El crepitar del fuego, el olor del pan cocinado sobre la arena, las conversaciones pausadas y el silencio profundo crean una atmósfera única. Dormir bajo ese firmamento inmenso es una de las experiencias más auténticas que puede ofrecer un viaje de aventura.

Tassili y Hoggar, dos mundos en uno

El Tassili n’Ajjer sorprende por su paisaje casi lunar: un caos de rocas esculpidas por el viento donde se esconden algunas de las pinturas rupestres más antiguas del planeta. El Hoggar, en cambio, es un desierto de montaña, con cumbres oscuras y valles profundos que recuerdan que el Sahara también puede ser vertical.

Combinar ambos entornos en un mismo viaje permite entender la enorme diversidad del sur argelino. No hay dos días iguales ni dos paisajes repetidos. Esa variedad es, precisamente, uno de los grandes atractivos de este destino poco conocido.

Un desierto que se queda contigo

El Sahara argelino no es un viaje de grandes monumentos ni de itinerarios rígidos. Es un viaje de sensaciones: del sonido del viento sobre la arena, del olor del té compartido, del esfuerzo tranquilo de caminar y de la belleza simple de un paisaje sin límites.

Quien regresa de Argelia vuelve con algo difícil de explicar. Una mezcla de serenidad y asombro, la certeza de haber estado en un lugar donde la naturaleza todavía manda y donde el ser humano aprende a ocupar su sitio con humildad. Un desierto que no se conquista: se comprende.

Enlaces de interés

Descubre todos nuestros programas y viajes por el Sahara argelino en la página de destino:
👉 Viajes a Argelia con Trekking y Aventura
https://trekkingyaventura.com/destinos/africa/argelia

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