Viajar a Pakistán. Donde el viaje vuelve a ser exploración
Las montañas de Pakistán
Pakistán es un paraíso para los amantes de la montaña y el trekking de alta montaña. En el norte del país, en la región de Gilgit-Baltistán, convergen las imponentes cordilleras del Karakoram, el Himalaya y el Hindu Kush, formando uno de los territorios montañosos más espectaculares del planeta. Aquí se encuentran cinco de los catorce picos de más de 8.000 metros, incluyendo el legendario K2, la segunda montaña más alta del mundo con 8.611 metros; un desafío emblemático para alpinistas y que convierte su trekking al Campo Base del K2 en una de las experiencias más épicas que se pueden vivir.
Además de K2, Pakistán alberga otros gigantes como Nanga Parbat (8.126 metros), conocido por tener la vertiente más alta del mundo y apodado “La Montaña Asesina”, así como Broad Peak, Gasherbrum I y Gasherbrum II, que junto a sus glaciares —Baltoro, Hispar o Gondogoro— crean paisajes de hielo y roca de una belleza indescriptible.
Las rutas de trekking en estas montañas combinan la inmensidad de los glaciares, valles remotos, vistas panorámicas y la hospitalidad de las comunidades locales en lugares como Fairy Meadows, desde donde se aprecian las caras más majestuosas de Nanga Parbat. Más que simples rutas, estos itinerarios funcionan como pequeñas expediciones que llevan al viajero a conectarse con el corazón salvaje de Asia, entre paredes de granito, pasos de montaña desafiantes y noches bajo las estrellas.
Pakistán ofrece una sinfonía de aventura, cultura y naturaleza que pocos destinos pueden igualar, consolidándose como uno de los territorios más impresionantes del mundo para el trekking y la exploración de alta montaña.