India. Templos y Fortalezas de Rajastán

India. Templos y Fortalezas de Rajastán

India 15 días - 14 noches Tipo de viaje: Sapiens Grupos (Min 6 - Max 16 )
Descubre la esencia de la India en un viaje que te sumerge en su historia, cultura y paisajes inolvidables. Este itinerario de 15 días comienza en Delhi, donde explorarás el contraste entre la antigua y la nueva ciudad: desde el imponente Fuerte Rojo y la mezquita Jama Masjid hasta los vibrantes bazares de Chandni Chowk. Luego, te adentrarás en Agra para maravillarte con el Taj Mahal, un monumento al amor que trasciende el tiempo, y el majestuoso Fuerte de Agra, testigo de la grandeza mogol.

El recorrido continúa hacia Jaipur, la "Ciudad Rosa", donde el Fuerte Amer y el Palacio de los Vientos te transportarán a la era de los maharajas. Desde allí, el viaje se adentra en el corazón de Rajasthan, con paradas en Khimsar y Osian, donde el desierto y sus dunas te ofrecen paisajes sorprendentes y templos ancestrales. Jodhpur, la "Ciudad Azul", te espera con su impresionante Fuerte Mehrangarh y el icónico Palacio Umaid Bhawan, mientras que Deogarh y Kumbhalgarh te revelan la vida rural y fortalezas que parecen sacadas de un cuento.

El broche final llega en Udaipur, la "Ciudad de los Lagos", con sus palacios flotantes y templos tallados en mármol. Cada día es una nueva oportunidad para conectar con la riqueza cultural de la India, desde sus rituales tradicionales hasta su gastronomía vibrante. Este viaje está diseñado para quienes buscan una experiencia auténtica, lejos de los clichés, y desean explorar la India con profundidad y respeto por su legado milenario. ¿Listo para vivir una aventura que dejará huella?
Compartir en: boton Email boton facebook boton Twitter

Servicios incluidos

Vuelo ciudad de origen - Delhi - ciudad de origen. Billete de avión en clase turista reducida de la Cía. Turkish Airlines con restricciones y penalizaciones por cambios y/o cancelaciones. Sin reembolso una vez emitidos los billetes.

Vuelo interno Udaipur - Delhi. Tarifa en clase turista reducida con penalizaciones por cambios y/o cancelaciones.

Todos los traslados a aeropuertos - hoteles y estaciones.

Transporte privado con aire acondicionado para todo el recorrido por tierra.

Hoteles de categoría turista superior en habitaciones dobles con baño/ducha o antiguos palacios acondicionados en régimen de desayuno.

1 noche en campamento en el desierto de Osian, paseo en camello y cena incluida

Visitas y excursiones especificadas en el itinerario. Entradas a los lugares visitados.

Jeep safari en las dunas de Khimsar y cena incluida

Paseo en barca por el Lago Pichola en Udaipur

Guía local acompañante de habla hispana para todo el recorrido

Impuestos e IVA en caso de ser aplicables.

Seguro de asistencia en viaje; ver condiciones póliza . Opcionalmente pueden ampliarse las coberturas de gastos de anulación. Consultar.

Servicios no incluidos

Comidas no especificadas como incluidas. Bebidas.

Visitas y excursiones no especificadas en el itinerario como incluidas.

Propinas a maleteros, personal de hotel, camareros... (aprox. 15 - 20 €); propinas a conductores y guía.

Extras personales.

Visado electrónico

Tasas aéreas y Tasas de aeropuerto de salida del país

Cualquier otro concepto no mencionado como incluido.

Ampliación de coberturas del seguro de asistencia y anulación (recomendado)

Pamir y Tayikistán: caminar en un territorio donde el mapa se queda corto

Hay lugares donde el viaje no se organiza en torno a hitos concretos, sino alrededor de la relación constante con el territorio. El Pamir, en el este de Tayikistán, es uno de esos espacios donde la geografía marca el ritmo de cada jornada y donde la sensación de aislamiento forma parte esencial de la experiencia. Altiplanos sostenidos por encima de los 4.000 metros, valles amplios y pasos de montaña que enlazan horizontes casi vacíos convierten esta región en un escenario donde el desplazamiento es siempre consciente y medido.

Viajar por el Pamir implica aceptar la altitud como condición permanente, entender las distancias en función del terreno y asumir que la logística no es un elemento secundario, sino parte del propio viaje. Aquí, cada jornada se construye a partir del clima, del estado de los caminos y de la capacidad del grupo para adaptarse a un entorno donde el viento y el frío ordenan el día. No se trata de acumular etapas, sino de avanzar leyendo el paisaje y ajustando el ritmo a lo que el territorio permite.

Tayikistán actúa como puerta de entrada a este mundo de altura. Desde las zonas más pobladas hasta los valles remotos del Alto Badajshán, el contraste se percibe de forma gradual: los pueblos se espacian, las referencias se simplifican y el silencio se vuelve parte del equipaje. La carretera del Pamir y las pistas que conectan altiplanos, lagos y pasos no son solo vías de paso; son la forma en que el país se deja recorrer.

Dos maneras de acercarse al Pamir

Aunque el territorio es uno, la experiencia del Pamir puede vivirse desde enfoques distintos: uno más centrado en la travesía y los senderos remotos, y otro en la lectura del altiplano como gran paisaje de altura, combinando desplazamientos y caminatas para entender la escala del lugar.

Para quienes buscan una inmersión clara en las montañas y en las zonas menos transitadas, el itinerario Tayikistán. Rutas secretas del Pamir propone un recorrido exigente que enlaza valles aislados, lagos de altura y pasos de montaña, con un ritmo de viaje marcado por la continuidad y la adaptación progresiva. Es una forma de conocer el Pamir caminando, donde el terreno dicta las decisiones y el paisaje se entiende por acumulación de jornadas, no por una sola imagen.

En cambio, cuando el foco está en la inmensidad del gran altiplano y en el carácter abierto del Pamir, el viaje Tayikistán: viaje al altiplano del Pamir permite aproximarse a la región desde una perspectiva más panorámica, en la que la altitud y la amplitud se convierten en el hilo conductor. Aquí el Pamir se revela como un territorio de grandes espacios: carreteras de altura, lagos fríos, pasos ventosos y pueblos distantes donde la vida se adapta a condiciones extremas. Es otra forma de entrar en el Pamir: menos centrada en la travesía continua y más en comprender el paisaje de altura como un sistema completo.

Un paisaje que impone su propio ritmo

Más allá de la dificultad física, el Pamir destaca por la sensación de continuidad y escala. Los horizontes se prolongan durante horas, los cambios de luz transforman el relieve de forma constante y las noches en altura refuerzan la percepción de estar en un lugar que funciona con sus propias reglas. El viaje se vuelve un ejercicio de atención: al clima, a la energía del grupo y a la altitud, que no se “supera”, sino que se gestiona.

No es un destino inmediato ni complaciente. Requiere tiempo, preparación y una disposición clara a asumir que el ritmo no lo marca un reloj, sino el entorno. Pero precisamente por eso, quienes recorren el Pamir suelen coincidir en que la experiencia deja una huella profunda: no tanto por la acumulación de imágenes, sino por la forma en que el paisaje obliga a simplificar, a observar y a avanzar con una conciencia plena del lugar que se está atravesando.

Caminar para entender

El Pamir no se explica del todo desde fuera. Es un territorio que se comprende viajando despacio, aceptando la altitud como parte del día y entendiendo que cada decisión —una ruta, una parada, una caminata— forma parte de una lectura más amplia del paisaje. Ya sea a través de una travesía profunda por senderos aislados o mediante la exploración del altiplano como gran mundo de altura, recorrer Tayikistán y el Pamir significa entrar en contacto con una de las regiones menos transformadas de Asia Central: un lugar donde el viaje no se mide solo en kilómetros, sino en la relación que se establece con el espacio y con el tiempo.

Top